¡Cuidado con los fraudes en préstamos!

Conforme avanzaban los días, los mensajes se tornaron más violentos y es que esta supuesta "institución" decía que la persona -mi compañera de trabajo-, nos había dejado como avales por un préstamo que solicitó, por este motivo, nosotros -compañeros de trabajo y su servidora-, teníamos que hacernos cargo de su adeudo y en caso de no querer hacerlo, se nos amenazó con que iríamos a prisión por el delito de fraude.

Introducción


Hoy en día, tanto los avances tecnológicos como la pandemia, han provocado cambios en la manera en la que solicitamos préstamos. Hemos dejado atrás las largas filas de espera en el banco por formas que promueven la sana distancia y son completamente digitales: las solicitudes online. Éstas son un beneficio para aquellas personas que no pueden acudir directamente a una sucursal bancaria. Sin embargo, así como ofrece soluciones para la sociedad tiene un lado oscuro que no puede pasarse por alto, concerniente principalmente a las malas praxis de gente que suele delinquir con información delicada.


La intención de esta nota no es desmotivar a los usuarios a que no ocupen estas herramientas digitales, únicamente es una orientación para que estén atentos a las banderas rojas de aquellos sitios que no son adecuados para estos procesos y así se libren de posibles estafas o fraudes.


Mi experiencia con los préstamos fraudulentos


Te contaré una anécdota, estimado lector, hace unos días recibí una nota por medio de WhatsApp de una “financiera” que exigía el pago de un préstamo que una compañera del trabajo había solicitado. Poco tiempo después y sin avisar, ella dejó de trabajar en la empresa. En el trabajo, mis compañeros y yo, comenzamos a recibir llamadas sumamente insistentes, mensajes de texto, chats, etcétera e incluso se nos envió la foto de nuestra credencial de identificación (INE).


Conforme avanzaban los días, los mensajes se tornaron más violentos y es que esta supuesta institución decía que la persona -mi compañera de trabajo-, nos había dejado como avales por un préstamo que solicitó y, por este motivo, nosotros -compañeros de trabajo y su servidora-, teníamos que hacernos cargo de su adeudo y en caso de no querer hacerlo, se nos amenazó con que iríamos a prisión por el delito de fraude. Todo esto no tenía sentido, porque ninguno de nosotros tenía conocimiento de dicha deuda y mucho menos habíamos aceptado fungir como avales. Aunque, una vez que lo analizamos, nos dimos cuenta que este tipo de situaciones son muy comunes e incluso se han reportado casos aún más graves donde lamentablemente hay situaciones de extorsión.


Debemos tener en cuenta que “legalmente, un aval es una persona física o moral que asegura que el préstamo de quien lo solicita será pagado, en caso contrario, la deuda pasa a tu nombre y tienes la obligación de saldar, aunque no hayas recibido ni gastado ese dinero” (Gobierno de México, 2022). Está situación a la que fuimos expuestos realmente nos afectaba por las condiciones violentas en las cuales eran exigidos los pagos y sobre todo que nosotros no habíamos autorizado a esa persona el uso de nuestra información y mucho menos a ser sus avales nosotros no sabíamos qué hacer para resolver este terrible problema.


Es del conocimiento de todos que existen diversos métodos de cobranza, pero ninguno puede implicar palabras amenazantes ni acoso por parte de las organizaciones; por lo cual, nos dimos a la tarea de investigar a esta supuesta financiera y resultó que era una entidad que operaba por su propia cuenta y que carecía de un registro ante la ley. Existen muchas formas de obtener préstamos, ya sea con bancos u otras instituciones financieras, casas de empeño y, de manera irregular, a través de prestamistas, créditos o cajas populares, las que actualmente buscan obtener más clientes por medio de apps o sitios web. Si bien, en cada crédito se solicita dejar una referencia para las situaciones de cobranza, en mi opinión debemos ser notificados de tal situación y haber aceptado este proceso. Retomando el tema, toda entidad financiera debe de tener un registro para poder ejecutar planes de cobranza. Lector, debes saber que para cualquier trámite, antes de ingresar y exponer datos tuyos o de terceros, tienes que investigar a estas entidades financieras; las cuales, sí están reguladas, deben de tener la denominación de “SOFOME”.


¿Qué es una SOFOM?


Las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (SOFOMES) son definidas como "Sociedades anónimas que cuentan con un registro vigente ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), cuyo objeto social principal es la realización habitual y profesional de una o más de las actividades de otorgamiento de crédito, arrendamiento financiero o factoraje financiero” (Gobierno de México, 2015). Entonces, si a la institución financiera a la que estás acudiendo se le ha otorgado de manera oficial esta denominación, tienes la seguridad de que tus datos deben estar protegidos y que las entidades adecuadas podrán ayudarte con cualquier problema que se llegue a suscitar con estas organizaciones. Considero que este es el primer dato que debes revisar antes de realizar cualquier solicitud.


A solo un clic


Tal vez al descargar un juego, una aplicación, o al ingresar a una página en internet, has notado que el sistema te pide que aceptes términos y condiciones relacionados con la privacidad, pero te has preguntado ¿Por qué lo hacen? Esto sucede porque al ingresar a sitios online es frecuente que éstos tengan acceso a tus datos personales e incluso a poder ingresar a algunas herramientas de tus equipos (cámara, lista de contactos, ubicación, entre otros). Actualmente, nuestro celular es como una extensión de nosotros mismos y sí, se pueden exponer datos sensibles que podrían ser usados para otros fines. Es por esto que revisar términos y condiciones es de mucha utilidad e importancia, además de que así conocerás cómo serán tratados tus datos personales. Te comento esto porque estas apps pueden llegar a ser engañosas y, en caso de no contar con un registro, podrían hacer un uso inadecuado de tu información.


Información confidencial solicitada


Querido lector, siempre que realizas la solicitud de un crédito de manera presencial o en línea, habrá una serie de requisitos que son demandados por cuestiones legales, tales como RFC, dirección, CURP, estados de cuenta bancarios o de nómina. Esto es un paso habitual, en muchos casos, se termina solicitando la información a través de documentos escaneados, por lo que, si no cuentas con las precauciones mencionadas, se estarían exponiendo estos datos sensibles. Incluso las apps actualmente piden la emisión de una fotografía y por seguridad también, se pide que el usuario sea retratado junto con su identificación para evitar que se generen situaciones de robo de identidad. Este texto, como te menciono, no es para que te asustes o renuncies al realizar este tipo de trámites, sino para que los realices de manera segura y siempre tengas en mente que no es normal que una aplicación te ofrezca dinero sin este papeleo mencionado y es mucho más ilógico que para otorgar un préstamo te pidan dinero.


Se menciona en una nota periodística de El Financiero titulada “Alerta ante empresas y apps fraudulentas”, que “se han reportado más de 200 mil 200 fraudes y doxing en préstamos por apps de los cuales, también se comenta, que el perfil está dado por mujeres entre 20 y 40 años, la mayoría de la CDMX, seguido del Estado de México, Veracruz, Puebla, Jalisco y Tabasco”. (Reus, 2022) este grupo se identifica como el más afectado por estos supuestos préstamos online.


¿Cómo se anuncian?


Principalmente, indica un reportaje, que lo hacen “en televisión, en redes sociales, en folletos a las salidas del Metro, en correos electrónicos, en medios impresos, en fin, es posible verlos en muchos lados ofreciendo créditos sin revisar Buró de Crédito, sin aval, que se otorgan -los préstamos-, de forma casi inmediata solo con llamar y mínimos requisitos, otros más solo con su perfil de Facebook o bajando a su celular una aplicación de la ‘empresa’ en cuestión es posible “obtener un crédito” (Reus, 2022). Este tipo de créditos, suenan tentadores y prometedores y es por ello que las personas caen en estas estafas, sobre todo en momentos en los cuales un problema financiero está de por medio. La CONDUSEF alerta lo siguiente sobre el modus operandi de las apps fraudulentas.


1. Uso de logotipos y marcas registradas