Tres factores que impiden a los jóvenes ahorrar


El tener capacidad de compra no quiere decir que debemos de gastar todo nuestro dinero, debemos ser inteligentes al usar nuestro dinero y no dejarnos llevar por el impulso de gastar.

El manejo sano y seguro de nuestro dinero se ha convertido en un acto que muchos jóvenes consideramos imposible. La mayoría de los jóvenes en México no ha recibido una formación financiera suficiente como para entender aspectos importantes como el ahorro, la inversión, tasas de interés, inflación, etcétera. Además, de cómo es posible que su dinero crezca realizando operaciones de ahorro y/o inversión. Para aunar un poco en el tema, quiero destacar tres principales problemas que muchos jóvenes presentan: los gastos hormiga, el uso de tarjetas de crédito y los préstamos, así como el famoso “para eso trabajo”.

1. Los gastos hormiga Estos gastos son “aquellos pequeños consumos que se realizan sin mucha reflexión y que pueden tener un efecto negativo en tu presupuesto” (ALTONIVEL, 2020).

Los jóvenes incurren fácilmente en estos gastos, ejemplo de ellos son el uso de aplicaciones de movilidad (Uber, Didi, BEAT, entre otros), en donde los jóvenes solicitan estos servicios por el costo reducido que poseen, llegando a gastar en promedio de $35.00 a $100.00 pesos mexicanos. Así como este gasto, los jóvenes incurren en otros más como pueden ser: pago de servicios de streaming (Netflix, Amazon Prime, Disney+, entre otros), pagos de servicios multimedia (YouTube Premium, Spotify Premium, Apple Music, entre otros), pagos de servicio de Internet, telefonía celular y la compra de bebidas alcohólicas y/o drogas legales. Todos estos gastos no los aprovechamos al máximo (y algunos nos dañan solamente), pero pagamos por tenerlos disponibles y/o para disfrute personal momentáneo. ¿Cuántos de ustedes ven Netflix a diario o por lo menos tres horas al día?, en realidad nadie o casi nadie lo hace, porque el tiempo libre del que disponemos la mayoría de los jóvenes es muy poco.

Ejemplo:

Un estudio realizado por Streaming Observer (2019), reveló que una persona mira en promedio 1 hora 11 minutos de streaming al día. Tomando el costo del servicio más alto en Netflix que es de $260.00 pesos mexicanos , quiere decir que estamos pagando $260.00 pesos mexicanos por solo 7.7 horas de streaming a la semana. Aunado a esto, un estudio realizado por DEADLINE (2019) reveló que una serie (en promedio) cuenta con 3 temporadas o su equivalente a 30 capítulos cada una, los cuales tienen una duración promedio de 1 hora por capítulo. Por lo tanto, estamos hablando que una persona que usa una aplicación de streaming por 1 hora 11 minutos, requiere de aproximadamente 1 mes exacto para acabar una serie.

¿A qué quiero llegar con esto?, que nosotros pagamos un servicio caro de movilidad, streaming, telefonía, multimedia, etcétera, que no aprovechamos y nos generan gastos que, aunque parezcan pequeños, a la larga se vuelven considerables y de reflexión. Son gastos que debemos de reflexionar, sopesar si en verdad lo necesito y como puedo disminuirlo o eliminarlo.

2. Tarjetas de crédito y préstamos El segundo punto importante es el uso de tarjetas de crédito por parte de los jóvenes. Algunos creen que tenerla les da un estatus social y les hace ver más importantes frente a sus amigos. ¿Quién no se siente importante al momento de sacar su tarjeta y pagar una cuenta de cerveza o comida con amigos? Pues, estas son prácticas que muchos jóvenes realizan sin medida. Para muchos todo es felicidad y tranquilidad hasta que llega el bendito estado de cuenta y hasta se te baja la presión de la cantidad que tienes que pagar por no saber utilizar las tarjetas. Esto, en la mayoría de los casos, orilla a los jóvenes a caer en otro error, pedir préstamos al banco, y como no saben cuántos intereses cobra cada banco, se van con aquellos que tienen un slogan bonito como: ¡Abonos chiquitos y semanales, solo en su banco [inserte el nombre del primer banco transa que se le venga a la memoria]! y ¿Qué creen?... caen en la trampa de estas tiendas de raya disfrazadas de bancos “populares".



Como podemos observar, los pagos pequeños pueden no ser de gran importancia, pero si se hace la suma completa y se obtiene el interés, las cosas cambian. Es impresionante la cantidad de dinero que cobra este banco por un préstamo.

Las recomendaciones son:

● Si usted no tiene la necesidad de usar tarjetas de crédito, no las solicite.

● Busque tarjetas de crédito que no cobre anualidad y/o que sus intereses sean bajos.

● Si usted realiza compras a meses sin intereses, pague lo que le corresponda, pagar el mínimo le generará intereses y tardará más en pagar su deuda.

● Evite realizar los pagos hormiga con esta tarjeta, mientras más realiza, menos le interesa el límite.

● Si vas a comprar algo, espera a que pase el corte de la tarjeta. Ejemplo: Si su corte es el día 10 de cada mes, entonces haga su compra el día 11, así usted tendrá tres quincenas para pagar lo comprado. (Ojo, esto es recomendable si requiere de ese tiempo para pagar, no exceda de su límite y de su capacidad de pago).

● Si usted realiza pagos grandes, busque aquellas tarjetas que le brindan puntos o recompensas grandes, esto le dará chances de ganar premios o poder pagar cosas con sus puntos. (Esto es recomendable si pagas completo y a tiempo, de lo contrario, absténganse de ello).

3. El famoso “para eso trabajo” Muchos jóvenes inician su vida laboral entre los 16 o 17 años, los cuales desde esa temprana edad comienzan a experimentar lo que es tener solvencia económica. Lamentablemente muchos jóvenes son atrapados por la compras desmedidas y excesivas, a tal grado de recurrir a créditos en productos con tal de tener esos zapatos caros, ese celular último modelo, esa ropa de línea, entre otros.

El problema aquí es que los jóvenes no entienden la relación ingreso-gasto, no entienden que no pueden gastar más de lo que ganan. Es aquí, donde sale el famoso “para eso trabajo”, y para explicarlo mejor, lo ejemplifico en estas dos lógicas:

● Lógica correcta: si gano $3,000.00 pesos mexicanos al mes, y tengo gastos personales (comida, pasajes, servicios, etcétera) de $1,500.00 pesos mexicanos, tendría disponible para mi uso $1,500.00 pesos mexicanos para invertir, ahorrar, etcétera. Pero los zapatos que me gustan cuestan $2,000.00 pesos mexicanos, tendré que esperar hasta el próximo mes para poder comprarlos.

● Lógica “para eso trabajo”: si gano $3,000.00 pesos mexicanos al mes, y tengo gastos de $1,500.00 pesos mexicanos, pues tengo disponible $1,500.00 pesos mexicanos para mi uso. Pero los zapatos que me gustan valen $2,000.00 pesos mexicanos, entonces, pido un crédito, pero para que entre a pagos mensuales tengo que hacer una compra mínima de $7,000.00 pesos mexicanos, por eso me voy a llevar dos pantalones, dos playeras y dos chamarras porque para eso trabajo. Por lo tanto, pagaré $7,000.00 pesos mexicanos en tres meses sin intereses. Aunque parezca chiste, esto lo aplican muchos jóvenes en México. Creen que por tener dinero pueden hacer compras al por mayor sin importar las consecuencias. Desmenuzando el ejemplo anterior se pueden ver los tres factores que influyen en la decisión de los jóvenes:

i. La cercanía del dinero disponible con respecto al costo: El joven dispone de $1,500.00 pesos mexicanos, y el costo de los zapatos es de $2,000.00 pesos mexicanos, la diferencia es de $500.00 pesos mexicanos, algo que muchos jóvenes consideran como insignificante.

ii. La posibilidad de pedir un crédito: Muchas tiendas de ropa ofrecen esta posibilidad de comprar a crédito por un monto mínimo de compra, lo cual es un gancho para vender más. El joven iba por unos zapatos y se terminó llevando seis artículos.

iii. La creencia de tener dinero en el futuro: Muchos jóvenes se hacen la idea de que su trabajo será eterno y constante, por ello aceptan deudas enormes sin pensar a futuro, cayendo en la idea de que “por eso trabajan”, para darse lujos y comprarse lo que sea. Conclusión

El tener capacidad de compra no quiere decir que debemos de gastar todo nuestro dinero, debemos ser inteligentes al usar nuestro dinero y no dejarnos llevar por el impulso de gastar. Yo los invitaría a que hagan un ejercicio de reflexión, tomando de referencia todos sus ingresos contra todos sus gastos, para que puedan obtener su dinero disponible para ahorrar o invertir. Si este es positivo, busca la manera de abrir una cuenta de ahorro y deposita esa cantidad cada que puedas, pero si es negativo, te invito a que busques cómo reducirlo, trata de eliminar gastos que no son de primera necesidad. Otra recomendación que les daría es que busquen tomar cursos de finanzas personales, para que ustedes reflexionen sobre todo aquello que hacen mal al momento de administrar su dinero, así como la forma de poder potencializar el mismo. Referencias Andreeva N. (2019), Feeling The Churn: Por qué Netflix cancela programas después de un par de tempo